Vale, bien. Ya he visto Priscilla.
Vale, bien. Ya he visto Priscilla.
¿Nadie contesta? ¿Nada, ni un "bravo" (o "ravo", como prefiráis)?
Bueno, pues nada, sigo. Ya he visto Priscilla. Y Priscilla es... es una película en la que jamás me imaginaba a Hugo Weaving y que me ha dado la "grata" -entre muchísimas comillas- sorpresa de ver a Guy Pierce en todo su esplendor. Y digo muchísimas comillas porque, chica, verlo haciendo lo que hace... como que no es seductor.
Vamos a ver, que la peli está bien. No me malinterpretéis. Es divertida, con alguna que otra frase genial (lo que me he podido reír con un tampax ardiendo) y tal, pero... No sé. Me gusta como estética (muchísimo), pero como argumento... me ha faltado chicha. O carnaza, no sé. Eso sí, la actuación de Bernadette es genial, genial, genial. Me encanta.
Claro que unido a Get Real que vi ayer... Pues menudo finde mari, ¿no? Para luego ir criticando por ahí lo de ser muy gay o poco.
Por cierto, hablando de Get Real: ¿por qué una peli que podría ser tan buena, tan... increíblemente off-Hollywood, de repente da un giro "In & Out" que la jode? Porque de veras que estaba disfrutando hasta del acento (que mira que es complicado), pero... ¿a qué viene esa "declaración de intenciones y principios" y el momento "me siento orgulloso de ti"? Qué queréis que os diga, me parece muchísimo más real C.R.A.Z.Y. (y ese "tardó otros XX años en dejarme traer a mi novio a casa"
.
Tampoco creo que "El Club de los Corazones Rotos" sea un peliculón pero, al menos, en la publi hablaba de "Una comedia romántica" (vamos, que sabes a lo que vas).
En fin... Creo que necesito ver algo "espectacular" para volver a creer en el cine. La verdad, con lo que yo he sido, estoy empezando a perder la fe (que no fé, que estoy harto de verlo en los ámbitos católicos) en las películas.
Conforme están saliendo últimamente las series de TV (Desperate Housewives, Heroes, Conco Hermanos, ...), creo que acabarán quitándole el puesto. Así que termino como me había planteado:
El Rey ha muerto. Viva el Rey.
PD: De la misa que me he tragado de más de dos horas con el arzobispo de Madrid (sí, hombres, si lo conocéis... Rouco Varela) en Burriana, mejor ni hablo, que hoy me salen las víboras por la boca. Ya os lo cuento mañana, cuando lo haya digerido.